LA BIOVIGILANCIA, LA LIMPIEZA Y LA DESINFECCIÓN, JUNTO A LA VACUNACIÓN, SON ESENCIALES PARA EVITAR LA ENFERMEDAD DE NEWCASTLE

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La charla que llevaba por título ‘Enfermedad de Newcastle: actualización epidemiológica, diagnóstica y de control’ a cargo de Noelia Núñez Granado, del Colegio de Veterinarios de Salamanca y miembro de la Asociación Española de Toxicología (AETOX), ha puesto esta tarde fin a las Jornadas Profesionales de la segunda jornada de la Feria Salamaq.

Una charla en la que se ha hablado en que consiste la enfermedad de Newcastle (que es una infección viral muy contagiosa y grave que afecta a las aves domésticas y silvestres, con un impacto profundo en la avicultura mundial y que está causada por el paramixovirus aviar tipo 1), así como los estados en los que se encuentra esta enfermedad, la sintomatología, a la vez que ha realizado una diferenciación entre la influenza aviar y la enfermedad de Newcastle, que parece que tienen y cursan con una sintomatología muy parecida y macroscópicamente son casi similares, por lo que hasta que no se ve el diagnóstico en el laboratorio, en el microscopio, no se puede verificar que es un Newcastle. Una vez que se sabe que se trata de la enfermedad de Newcastle, hay que genotipar, es decir, hay que ver qué tipo de genotipo es. Además, durante la charla, Noelia Núñez ha hablado de los focos existentes en Valencia, centrándose más en Castilla y León.

Castilla y León acumula más de 20 casos de Newcastle en este verano, por lo que se puede hablar de una emergencia de sanidad animal, que no de salud pública. En la actualidad hay a nivel general más de 29 focos. Ante esta situación, el pasado día 1 de septiembre entró en vigor la vacunación obligatoria de las aves domésticas, pero hay que tener siempre medidas de biovigilancia, de limpieza y desinfección, y no solo pensar en la vacunación.

Los primeros focos que se dieron en Castilla y León estaban muy relacionados. Los dos primeros que hubo tenían, incluso, titularidad compartida. Pero hay que dejar claro, ha indicado Noelia Núñez, que cuando se ha genotipado el virus se ha visto que era completamente distinta la cepa que había en Castilla y León de la que hubo en la Comunidad Valenciana, aunque se hayan dado en el mismo año y casi en las mismas situaciones. Por ello, siempre hay que tener mucho cuidado y poner medidas de contención, por si hay explotaciones cercanas, vehículos humanos, aves silvestres; y no hay que centrarse en que las aves silvestres son un reservorio de Newcastle.

Por otro lado, ha dejado claro que esta enfermedad no supone riesgo para las personas. “Es una zoonosis leve. Lo único que puede llegar a causar es una conjuntivitis y es muy poco. Un compañero de la Comunidad Valenciana dijo en su día, y hago alusión a él, que es más fácil que nos pille un rayo antes de que nos llegue, precisamente, a pasar Newcastle; porque si tomamos las medidas de precaución y de vigilancia adecuadas, realmente no tenemos por qué llegar a infectarnos. No es un caso como el de influenza aviar”, ha afirmado.

Como mensaje a los ganaderos avícolas de Castilla y León, Núñez ha señalado que no deben centrarse en que la vacunación es una medida con la que al 100% las aves se van a curar o a no tener la enfermedad sino que realmente “estamos hablando de que una vacuna es preventiva y que aparte de una vacuna debemos tener medidas de biovigilancia e, insisto muchísimo en ello, bioseguridad, llevar las medidas adecuadas en los vehículos, desinfección, limpieza de las explotaciones, porque sino, ya no solo a nivel de economía, de lo que es la producción de las muertes de los animales y del vacío sanitario, lo que ocasiona es que se pase y extienda, precisamente, a explotaciones, y ahí el riesgo es muy grande”.