Dentro de las Jornadas Profesionales de Salamaq 2026 esta mañana han tenido lugar los IX Encuentros Profesionales del Porcino Ibérico bajo el título ‘Problemas respiratorios, metabólicos y PPA. ¿En qué punto estamos?’
El veterinario Luis García Rodríguez ha sido el encargado de dar la bienvenida y presentar a los participantes de las jornadas, que se han iniciado con Elena Muro Berzosa que ha hablado de ‘Patología respiratoria del cerdo ibérico’. Una charla que se ha centrado en las lesiones para diferenciar los procesos respiratorios, ya sean más o menos graves; los costes económicos derivados de las secuelas del proceso; como se pueden prevenir; además de hablar de otros tipos de procesos que pueden generar confusión a la hora del diagnóstico.
De esta forma, la veterinaria se ha centrado en el sistema respiratorio a nivel muy básico para saber cómo se puede detectar precozmente las neumonías, que en el caso del cerdo es bastante complicado porque tiene bastantes mecanismos compensatorios y para cuando se llegan a ver, muchas veces es tarde. Así, ha hablado de cómo se va a implicar en el desarrollo de las principales neumonías que acontecen y qué factores son predisponentes o desencadenantes y cómo interactúan todos entre ellos. Finalmente, ha destacado que la mejor defensa de la pérdida económica es proteger el pulmón, ya que es una de las patologías que más pérdidas generan. Por ello, se ha evaluado como prevenir el pulmón en base a la detección precoz para poder tratarlos antes de que esté afectado un mayor número de animales.
Y entre los factores más determinantes ha hablado del ambiente (temperaturas, corriente de aire…), bioseguridad, mezcla de animales, cambios de fases, estatus sanitario y la edad, que es clave.
Consecuencias metabólicas de la enfermedad respiratoria
Guillermo Ramis Vidal, catedrático de Producción Animal de la Facultad de Veterinaria de Murcia, ha sido el encargado de hablar de las ‘Consecuencias metabólicas de la enfermedad respiratoria: ¿cuánto cuestan?’. Aunque las cifras económicas exactas dependen de la gravedad del brote y el patógeno específico (como el PRRS o la Influenza), el enfoque de Ramis Vidal se centra en que el coste real va mucha más allá de los medicamentos; radica en el gasto energético y metabólico destructivo que sufre el animal (activación del sistema inmune, pérdida de masa muscular por catabolismo, empeoramiento de índices productivos).
Así, según explica este catedrático, los clínicos están acostumbrados a ver las consecuencias clínicas, los síntomas que tiene un animal, la mortalidad que tiene, las pérdidas productivas, pero no se preocupan mucho de saber cuáles son realmente las alteraciones metabólicas que conlleva una enfermedad respiratoria y que son las que al final producen las consecuencias físicas de esas pérdidas de producción o esos síntomas.
Consecuencias que dependen del tipo de enfermedad que sea. Así, si es una enfermedad vírica lo primero que hace el virus es secuestrar a las células para que produzcan para él. Un virus no tiene ningún sistema de producción ni de proteínas ni de lípidos, entonces como necesita las dos cosas pues inserta su ácido nucleico en la célula, la secuestra y la pone a producir para él. Por ello, hay que preguntarse si producen grandes cantidades de proteínas los virus; y la respuesta es no. El problema es que mientras la célula está produciendo para el virus no está produciendo para el animal. Entonces descuida rutas metabólicas, descuida partes importantes del metabolismo del animal que se quedan sin cubrir. Y lo segundo, es la respuesta inmune que detona un patógeno. “Aquí ya entran las bacterias y que es basada en muchísimas proteínas, las citoquinas, los tromboxanos, los leucotrienos, las proteínas de la fase aguda y todo esto hay que sintetizarlo con algunos elementos. Además, el animal ha dejado de comer, no está comiendo proteínas. ¿De dónde saca esto? Empieza a usar sus propios músculos. No es que el animal cuando enferma pare de crecer y cuando se recupera vuelva a crecer. Es que cuando el animal enferma pierde tejidos en grandes cantidades y luego los tiene que recuperar”. En este caso, no es volver desde el punto donde se quedó sino que ha retrocedido mucho y tiene que llegar al punto donde se quedó y avanzar otra vez creciendo y engordando. Por ello, las consecuencias metabólicas son dramáticas cuando hay una grave enfermedad; y muchas veces se desconoce que hay estas consecuencias.
“Cuando somos clínicos realmente esto es una información que creemos que no nos aporta nada. Pero, por ejemplo, sabiendo la cantidad de proteínas y aminoácidos que va a gastar un animal durante una respuesta inmune, pues esto quizá nos podría llevar a hacer una dieta específica para esos animales enfermos o para esa recuperación después de la enfermedad, para que esa recuperación de los tejidos que ha perdido sea un poco mejor, un poco más favorable”, concluye Guillermo Ramis.
Situación actual de la Peste Porcina Africana
Miguel Ángel Higuera Pascual, director de Anprogapor, ha sido el encargado de abordar la situación actual de la Peste Porcina Africana (PPA), con las medidas adoptadas hasta ahora, en la charla que llevaba por título ‘¿Cómo estamos tras nueve meses de PPA? y en la que ha hablado de la situación actual que combina una contención exitosa en granjas con una persistente amenaza en el entorno silvestre.
Concretamente Higuera Pascual se ha centrado en la situación de la peste porcina africana en jabalís en Barcelona; donde, el 28 de noviembre de 2025, se detectaron dos casos de dos jabalís con peste porcina africana; una enfermedad que no ha saltado al cerdo doméstico y no hay ninguna granja que esté infectada. Pero esta situación sí ha afectado a nivel del mercado, ya que “al ser un país positivo a peste porcina africana, hay países terceros que no aceptan la regionalización sanitaria y existen dificultades a la hora de exportar a algunos destinos simplemente por seguir positivos a peste porcina africana”.
Como esta es una de las preocupaciones más importantes del sector, en la charla se ha hablado de cómo se está produciéndose el brote, cómo están los casos y las previsiones que tienen de cómo puede evolucionar la enfermedad y cómo está el sistema de los países de exportación tanto los que están funcionando correctamente como los que “estamos trabajando para que podamos ir reabriendo esos mercados” con el fin de que el mercado se pueda equilibrar nuevamente.
Sobre las posibilidades de que la peste se extienda, Higuera ha señalado que “todo lo que es la zona positiva está perimetrada, está vallada, para que precisamente no pueda ni entrar ni salir el jabalí; pero no cabe duda de que nuestra primera preocupación es incrementar las medidas de bioseguridad para que no salte de esa zona ni entre al cerdo doméstico. Y la segunda preocupación obviamente es ir eliminando a la población de jabalís susceptibles de que puedan infectarse y puedan trasladar la peste porcina africana; y la tercera, obviamente, es ir eliminando todos los cadáveres o restos que puedan ser positivos a peste porcina africana porque es una fuente de infección. Con lo cual estamos trabajando a todos los niveles para intentar que este brote de peste porcina africana lo podamos controlar lo antes posible, porque efectivamente cuando se nos escape de la zona o afecte al cerdo doméstico ya será más complicado controlarlo”.
Hay que tener en cuenta que los jabalís es un problema a nivel de España, es un problema en determinadas zonas donde no hay caza o donde los recursos agrícolas se han ido abandonando y está creciendo mucho más el monte. En la totalidad de España, prácticamente en los últimos 20 años, se ha incrementado un 30% el hábitat de jabalí por el abandono de cultivos y el incremento de monte. Un dato significativo y muy importante para poder magnificar la importancia del jabalí es que en España a lo largo del año hay más de 14.000 accidentes de tráfico producidos por atropellos de jabalí, lo que supone un impacto directo a la población.
Ahora mismo, la peste porcina africana no impacta a la población porque es un virus que exclusivamente afecta al jabalí y por eso a lo mejor la sensibilidad hacia la peste porcina africana no es tan importante, pero cuando los datos se trasladan a accidentes de tráfico, es bastante importante. “Independientemente de que tenemos que trabajar para erradicar la peste porcina africana también hay otro mal endémico, que es la sobre abundancia que hay de jabalís y hay que establecer medidas correctas de controlar y estabilizar las poblaciones. Obviamente el jabalí es bienvenido, es fauna ibérica como otros muchos animales; pero las poblaciones están descontroladas y hay que volver a estabilizarlas”, ha concluido Miguel Ángel Higuera.

