SALAMANCA HA DESPUNTADO EN LOS ÚLTIMOS TRES AÑOS EN PRODUCCIÓN ECOLÓGICA

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La producción ecológica ha centrado esta tarde la jornada profesional que llevaba por título ‘Elementos clave para la rentabilidad de las explotaciones agrarias’ en la que han participado Juan Luis Fradejas, profesor de la Escuela de Ingeniería Agrícola INEA de la Universidad Pontificia de Comillas, y Karen Hoberg, economista en Sistemas Agroalimentarios Sostenibles, además de representates del grupo Euradia.

Juan Luis Fradejas ha centrado su intervención en rentabilidad agraria, sobre todo enfocada a las explotaciones ecológicas. Explotaciones que tienen una forma de producir diferente a la agricultura convencional, ya que en ellas se intenta producir de una forma sostenible, producir en cantidad y en calidad a través de técnicas como rotación de cultivos, desllevados mecánicos e intentando utilizar productos que estén autorizados dentro de la normativa de producción ecológica sin ningún producto químico de síntesis.

En este tipo de producción, los costes están enfocados en los inputs. “Cuando tenemos una explotación hay muchas cosas que no podemos manejar, como es el precio de los insumos o el precio que nos ponen cuando vendemos nuestros productos”, ha señalado. En esos casos, el agricultor a veces se siente indefenso y la única forma que tiene es la de actuar en la forma de gestión. Por ello, la agricultura ecológica, junto con la agricultura regenerativa, es hoy en día una alternativa a unas explotaciones más rentables.

La agricultura ecológica puede aplicarse a todo tipo de cultivos: extensivos, herbáceos o leñosos. Lo importante es la rentabilidad y la economía del agricultor; porque todas las explotaciones tienen que ser rentables, “por muy ecológicas que sean, si no son rentables, no tienen viabilidad”, ha recalcado.

En este sentido, se podría decir que los elementos claves para la rentabilidad de las explotaciones agrarias es la reducción de insumos. Un agricultor ecológico no utiliza abonos químicos de síntesis, ni herbicidas, ni fungicidas, ni insecticidas; con lo cual ese ahorro que el agricultor tiene, junto con la ayuda agroambiental de la Junta de Castilla y León, hace que una explotación sea rentable.

Evidentemente, en ecológico se va a producir menos, pero también se está gastando menos dinero en la explotación. “Poco me vale a mí sacar cinco toneladas por una hectárea de cereal de secano, si tres toneladas lo he gastado en insumos. Entonces al final una explotación ecológica igual te produce dos toneladas, pero no has expuesto todo tu capital en comprar unos insumos que después dependen del clima, de cómo esté a nivel mundial el mercado global y del precio al que se venda el cereal”, ha puesto Fradejas como ejemplo. Por ello, la única herramienta que tiene el agricultor hoy en día para poder hacer frente a una rentabilidad, lo único que él puede manejar, es el sistema de manejo de su cultivo.

Hablando de producción ecológica, hay que señalar que Salamanca es una provincia que ha despuntado en los últimos tres años en producción ecológica, porque tiene dehesa y más ecológica que una dehesa no hay nada. En el caso de la ganadería, cuando se mete en producción ecológica tiene que seguir una normativa y por ello hay ganaderos que son algo reticentes a someterse a esa normativa, más que nada porque tienen algún problema de bienestar animal, pero cada vez van saliendo más explotaciones y Salamanca es una de las provincias que ha despuntado en cuanto a superficie, en cuanto a productores y operadores en producción ecológica en la última estadística de Castilla y León.

Por otro lado, la jornada ha contado también con la participación del grupo Euradia, que ha hablado de la plataforma virtual Oh-Fine Organic Farming Compass, que es una herramienta tecnológica que sirve de apoyo y soporte a aquellos agricultores y ganaderos de producción convencional que están pensando en dar el paso a lo ecológico, y también a aquellos que están ya consolidados en agricultura y ganadería ecológica.

Esta plataforma virtual, según han explicado, cuenta con dos novedades o dos elementos innovadores fundamentales. Uno es una herramienta conversacional, que no es más que la inteligencia artificial. En este caso, el productor va a poder tener una conversación y va a poder preguntarle, tipo chat GPT pero especializado exclusivamente en producción ecológica. Y la otra es una DSS (Sistema de Soporte a Decisiones), que es una herramienta en la que, una vez que el productor ecológico le mete una serie de variables ya reales (bien sean de agricultura o de ganadería), realiza una serie de cálculos desde el punto de vista económico, sobre qué tipo de insecticidas se usan, etc. Y al final hace un resumen de cuán preparado está para pasarse a la producción ecológica. Además les deriva a los distintos puntos de soporte que haya en su región.

Dicha plataforma es totalmente gratuita y se puede acceder a través de la web www.organicfarmingcompass.eu. Por ello, durante la charla han animado a todos los productores ecológicos a visitar dicha página, porque no solamente se trata de usar las dos herramientas mencionadas, sino que el mismo proyecto ha formado una comunidad de productores, de consumidores, de centros de innovación, de profesores universitarios…, donde ellos también, a partir de su experiencia, pueden ser expertos. Pueden participar no solamente en foros sino también contar su propia experiencia y pueden ayudarse mutuamente formando parte de esa comunidad. Para ello, en dicha página web hay un formulario, se pueden registrar y se les invita a foros, a visitas cruzadas, a ensayos de demostración… Ellos pueden asistir, pueden acceder a recursos, a soportes técnicos, a un hub regional que lo conforma el CSIC; y da igual que estén en producción ecológica ya o quieran pasarse a ella.